Carod cobra un fijo de más de 21.000 euros por desplazamientos pese a tener coche oficial
Carod-Rovira junto al President Montilla
Coche oficial, prebendas, dietas por desplazamiento. El «caso Benach» ha
abierto una reflexión sobre los gastos de representanción de las
instituciones públicas. Y la crisis económica no hace más que ampliar la
lupa sobre las cuentas de gastos de nuestros representantes, que no
dejan de anunciar contención en sus presupuestos.
En este contexto, sorprende especialmente que máximos responsables de la
Administración autonómica sigan cobrando las dietas por desplazamiento
como diputados del Parlamento autonómico, pese a disponer de coche
oficial, sueldo y dietas por el mismo concepto como consejeros de la
Generalitat. Es el caso del vicepresidente catalán, Josep Lluís Carod-Rovira.
O del consejero de Interior y Relaciones Institucionales, además de
líder de ICV, Joan Saura, quien recriminó en su momento a Benach los
extras añadidos al coche oficial. O el titular de Economía, el
socialista Antoni Castells, que el martes anunciaba unos presupuestos de
crisis ante la previsión de 55.000 nuevos parados en Cataluña.
Las tarifas
El reglamento económico de los diputados catalanes contempla
indemnizaciones por gastos de viaje y desplazamientos en función del
lugar de residencia que oscila entre los 21.602,22 euros que cobra al
año un diputado que reside en la ciudad de Barcelona o en su área
metropolitana, y los 30.411 euros para aquellos que residen a una
distancia superior de 191 kilómetros de Barcelona. Carod-Rovira,
residente en Cambrils (Tarragona), es por tanto el miembro del
tripartito que más cobra por este concepto.
Este régimen no es aplicable al presidente del Parlamento ni a los
miembros de la Mesa, porque cuentan con coche oficial, pero sí a los
consejeros autonómicos que conservan su acta de diputado y que ya tienen
coche oficial. Ninguno de los miembros del Gobierno que continúa siendo
parlamentario ha renunciado a esa indemnización, que cobran a través de
sus respectivos grupos en la Cámara autonómica.
Igualmente llamativo resulta el compromiso del tripartito con la
política exterior catalana, una competencia arañada en el nuevo
Estatuto, que habla de la «proyección de Cataluña en el exterior» y de
«promover sus intereses respetando la competencia del Estado en materia
de relaciones exteriores», según su artículo 193.
Para desarrollar esa nueva competencia, siempre amparada en el aparato
diplomático del Estado, el tripartito presupuestó para 2008 un Programa
de Relaciones Exteriores de 18,6 millones de euros. Programa tutelado
por el vicepresidente Carod-Rovira, que se ha apresurado a abrir
«embajadas» catalanas durante la primera mitad del mandato. De hecho, la
Secretaría de Exteriores tiene un presupuesto global de 86 millones, de
los que 67 corresponden a cooperación y ayuda al desarrollo.
El gasto exterior
En enero, recién superado el ecuador de la legislatura, Carod abrirá la
cuarta delegación exterior en Nueva York, pero antes se han inaugurado
las de Berlín, Londres y París, esta última con el hermano del
vicepresidente, Apel.les Carod-Rovira, al frente. Y en lo que queda de
legislatura, haya o no crisis, Carod-Rovira espera abrir dos nuevas
«embajadas» en Buenos Aires y México D.F.
La Generalitat presupuestó para 2008 un total de 1,3 millones de euros
por concepto de «Oficinas y misiones exteriores». Muy lejos de los
187.000 euros alegados en una respuesta parlamentaria del Gobierno
catalán, cuando el PP preguntó por el coste de las dos primeras
delegaciones inauguradas por Carod-Rovira.
La secretaria de Relaciones Exteriores de la Generalitat, Roser Clavell,
afirmaba en julio que la «embajada» de Cataluña en Berlín tendría un
coste anual de 91.360,93 euros entre alquiler, obras de
acondicionamiento del local y gastos corrientes. No incluía el sueldo
del delegado, con categoría de Director General, lo que supone un bruto
anual de 87.596 euros. En la misma respuesta, Clavell cifraba 96.429,74
euros el coste de la de Londres.
Sin embargo, los datos del presupuesto son otros. Y si a ese concepto se
añade el gasto de exposiciones y otras actividades de promoción,
atenciones protocolarias, publicidad, organización de reuniones y
conferencias, premios y «otros gastos», la partida llega a los
3.650.112,29 euros.