| Sanidad pide que no se consuma aceite de girasol | |
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El Ministerio investiga cuáles son las
marcas que comercializan el producto. El aceite de girasol importado desde
el pasado mes de febrero va a ser analizado por el Ministerio.
P. R. / R. S. Madrid- «Si usted tiene en su domicilio aceite de girasol, reténgalo sin consumirlo». Así de alarmante fue el comunicado hecho público ayer por el Ministerio de Sanidad para informar de que se había detectado aceite de girasol contaminado. El hallazgo se produjo en Francia, que el pasado jueves notificó a través de la Red de Alerta Comunitaria que el aceite procedía de Ucrania, que se había distribuido por toda la UE, incluida España, y que estaba adulterado con hidrocarburos alifáticos procedentes de aceites minerales. La Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), en representación del Ministerio de Sanidad, ha contactado con todas las partes implicadas en la distribución y comercializacón del producto para paralizar su envasado y puesta a la venta. Resultados de los análisis AESAN intentará durante los próximos días aclarar cuáles son las marcas que podrían estar contaminadas. Para ello se va a analizar todo el aceite de girasol llegado a España desde el pasado mes de febrero. El Ministerio de Sanidad quiso lanzar un mensaje de tranquilidad a los consumidores y dejó claro que «no deben precuparse porque los procesos de refinado y dilución del aceite sitúan la contaminación en niveles mínimos, lo que significa una baja exposicion y la ausencia de riesgo para la salud». En este sentido, aclararon que «la gran mayoría del aceite potencialmente contaminado (por sospecha de origen) está fuera de la cadena alimentaria o en fase de retirada antes de su comercialización». Desde el Ministerio dijeron que aunque hay análisis que constatan que parte de la mercancía importada no está contaminada, se está tratando todo el aceite como sospechoso «hasta que se tenga certeza de qué cargamentos están libres de contaminación». Mientras, el director de la AESAN, José Ignacio Arranz, aclaró que la recomendación es «cautelar» y «reversible», ya que «no existe riesgo toxicológico agudo», sino que sólo una ingesta constante y continuada en el tiempo podría provocar algún efecto adverso en los consumidores. Sanidad precisó, asimismo, que la recomendación no se hace extensiva a productos que contienen aceite de girasol, pues la concentración es demasiado baja. Por su parte, Jorge Saja, director de Afoex, la asociación que agrupa a los refinadores de aceite de girasol, calificó la recomendación de «excesiva a todas luces». De acuerdo con Saja, su asociación mantuvo ayer una reunión con la AESAN, en la que «aportamos toda la documentación que teníamos y explicamos las medidas de inmovilización que hemos tomado en cuanto hemos detectado que podría haber problemas». Por eso, «nos ha sorprendido que Sandidad haya hecho una recomendación que no es clara para el consumidor». La recomendación de ayer tiene un precedente: en 2001, el Gobierno del PP ordenó la retirada del aceite de orujo de oliva por la presencia de un hidrocarburo. En 2007, el Tribunal Supremo declaró ilegal la resolución que ordenó la retirada del producto. |
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